La historia de los calçots: del descuido de un campesino al manjar más popular de Cataluña

Cada invierno, miles de personas se reúnen alrededor del fuego para celebrar la fiesta gastronómica más entrañable de nuestra tierra. Pero ¿sabías que todo empezó por un simple accidente agrícola?

Calçots a la brasa con salsa romesco casera en el Restaurante Abrasas de Blanes Calçots asados a fuego vivo y servidos con salsa romesco tradicional en el Restaurante Abrasas de Blanes.

El curioso origen en Valls: El "Xat de Benaiges"

A finales del siglo XIX, en la localidad tarraconense de Valls, vivía un agricultor solitario y curioso conocido popularmente como el Xat de Benaiges. Un día, mientras preparaba su comida al fuego, puso unas cebollas tardías directamente sobre las brasas vivas de sarmiento.

Al distraerse, la capa exterior de las cebollas quedó completamente ennegrecida y carbonizada. Cualquiera las habría tirado a la basura, pero el campesino decidió retirar la capa quemada exterior: en el interior encontró un corazón blanco, tierno, extremadamente jugoso y con un dulzor sorprendente provocado por la caramelización natural de los azúcares de la cebolla.

"El secreto no está solo en el fuego, sino en el arte paciente de 'calçar' la tierra para que la cebolla crezca alargada y tierna."

¿Por qué se llaman "Calçots"?

El nombre proviene de la técnica agrícola específica empleada para su cultivo: calçar (calzar en catalán). Durante los meses de crecimiento, los agricultores van cubriendo con tierra fresca el tallo de la cebolla blanca a medida que crece hacia arriba. Al privarla de la luz del sol directa, el tallo se mantiene blanco, tierno y alargado (de entre 15 y 25 cm), evitando que se endurezca o desarrolle capas amargas.

Manojos de calçots frescos listos para la brasa Calçots frescos de proximidad antes de entrar al fuego de leña.

El auténtico ritual de la Calçotada

Una auténtica calçotada es mucho más que una comida: es una fiesta de hermandad y celebración alrededor del fuego. La tradición manda:

  • Cocción al fuego vivo: Se asan en parrillas sobre llama directa de sarmiento hasta que la piel exterior está totalmente negra.
  • Envueltos en papel de periódico: Para que con su propio calor residual terminen de ablandarse y concentrar sus aromas.
  • El babero y comer con las manos: Se coge el calçot por la punta verde, se tira suavemente de la base para desnudar el corazón tierno, se sumerge generosamente en la salsa romesco casera (elaborada con almendras, avellanas tostadas, ñoras, ajo asado y aceite de oliva virgen extra) y se come alzando el brazo.
  • El segundo plato de brasa: La tradición dicta continuar con butifarra de pagès, cordero, mongetes del ganxet y un buen porrón de vino.
Temporada de Calçotades

¿Te apetece vivir la auténtica experiencia en Blanes?

En Restaurante Abrasas preparamos nuestro menú completo de calçotada con calçots al fuego vivo, salsa romesco casera, parrillada de carne y porrón de vino.

Av. Europa 23, 17300 Blanes (Aparcamiento gratuito en la zona)